“Y os será toda visión como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora esto; él dirá: No puedo, porque está sellado. Y si se diere el libro al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora esto; él dirá: No sé leer.” (Isaías 29:11-12).
A lo largo de estos años he recibido numerosas solicitudes para que escriba mi testimonio personal y publicarlo. Me pidieron que diera mi testimonio en una Iglesia Local de Austin como parte de su celebración Pascual, lo que finalmente me obligó a escribirlo aquí. Lo siguiente es una versión adaptada de lo que expuse ese día en la Iglesia.
Gracias por haberse tomado el tiempo de leer lo que tengo que decir aquí. Tristemente, pienso que ha existido una falta real y abierta de diálogo entre los cristianos serios, bíblicos, sinceros y de mentes abiertas, y creyentes budistas. Espero que esto cambie.
El budismo es una de las religiones más antiguas e influyentes del mundo. Desde 1960 ha estado incursionando y aumentando su influencia en la cultura occidental. El budismo lo inició Siddharta Gautama o “El Buda”, en la India, aproximadamente 500 años antes de Cristo.