Imagine un mundo donde la gente puede entrar en los edificios y encender las máquinas utilizando un pequeño microchip en sus manos. Pues bien, ese futuro, al menos para Suecia no está demasiado lejos.
Los acosos del sacerdote Javier Bareiro llegaron a tal punto que en una ocasión intentó alcoholizar a un niño de 15 años para abusar de él, según reveló la madre del menor, quien relató el calvario que incluyó hasta amenazas de muerte.